El CD Castellón jugará el play-off como sexto clasificado. A priori, la peor posición entre los cuatro aspirantes: disputará las dos eliminatorias con la vuelta a domicilio, sin el factor campo y obligado a imponerse en el global o, en caso de empate tras la prórroga, no hay penaltis y queda eliminado por la mejor clasificación del rival.
Sin embargo, la historia reciente invita a mirar el dato desde otra perspectiva. Desde que se instauró el actual sistema en la temporada 2010/11, el último clasificado de la promoción ha sido el que más veces ha logrado el ascenso si se incluye el caso excepcional del Córdoba en 2014, que accedió como séptimo por la presencia del Barça B entre los seis primeros. En total, cinco equipos que partían desde la última plaza acabaron subiendo.
El primero fue el propio Córdoba, que en 2014 firmó una de las promociones más recordadas. Eliminó al Real Murcia en semifinales y Las Palmas en una final histórica, resuelta en el descuento en el Estadio de Gran Canaria.
Dos años después, en 2016, Osasuna ascendió como sexto tras superar al Nàstic en semifinales y al Girona en la final. El Elche repitió la fórmula en 2020. También como sexto, dejó fuera al Zaragoza y posteriormente al Girona en una promoción marcada por la pandemia. Un gol de Pere Milla en Montilivi, en el tramo final de la vuelta, selló un ascenso agónico.
En 2021 fue el turno del Rayo Vallecano de Iraola, que terminó derribando todos los pronósticos. Eliminó al Leganés en semifinales y remontó al Girona en Montilivi en una final épica. La racha de los sextos tuvo continuidad en 2022 con el Girona. El conjunto catalán superó al Eibar en semifinales y volvió a imponerse en una final de máxima tensión ante el Tenerife.
Últimas promociones
En la pasada edición, el Oviedo fue el equipo que cumplió el sueño y lo hizo partiendo como tercero. En la primera eliminatoria se cruzó con el Almería, el mismo rival que ahora espera al Castellón, y resolvió el duelo con autoridad: ganó 1-2 a domicilio y remató la clasificación en el Carlos Tartiere con un empate suficiente (1-1).
En la final, el conjunto asturiano perdió 1-0 en Miranda de Ebro, pero consiguió darle la vuelta a la eliminatoria en casa (3-1).
El balance histórico refuerza la idea de que el play-off no siempre premia al mejor colocado. Desde 2011, el tercer clasificado ha subido cuatro veces, el cuarto y el quinto tres veces y el sexto quinto, contando la del Córdoba. Más motivos para creer en el ascenso.